CONTROVERSIAS / REDACCIÓN
Chilpancingo, Gro., 4 de noviembre de 2026.— La falta de quórum provocó este miércoles la suspensión de la sesión ordinaria del Congreso de Guerrero, luego de que únicamente 21 de los 46 diputados registraran su asistencia, mientras la mayoría de los integrantes de Morena permanecía reunida en una sala anexa al pleno legislativo.
La presidenta de la Mesa Directiva, Erika Isabel Guillén Román, del PRD, determinó suspender los trabajos parlamentarios después de dos pases de lista en los que no se alcanzó el mínimo legal de 24 legisladores, por lo que convocó a una nueva sesión para el martes 10 de noviembre.
Aunque los trabajos estaban programados para las 11:00 horas, el primer pase de lista se realizó alrededor de las 13:30 horas, con apenas 20 diputados presentes. Tras un receso de diez minutos, se efectuó un segundo registro que alcanzó 21 asistencias, insuficientes para declarar el quórum.
Durante ese tiempo, integrantes de la bancada de Morena permanecían en la sala José Francisco Ruiz Massieu, donde sostenían una reunión previa encabezada por su coordinador parlamentario y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Joaquín Jacko Badillo Escamilla.
PRI acusa a Morena de evitar discusión sobre hospitales y medicamentos
La suspensión desató una confrontación entre las bancadas del PRI y Morena, luego de que los legisladores priistas responsabilizaran al grupo mayoritario de impedir la discusión de cuatro dictámenes relacionados con la atención médica en Guerrero.
Entre los asuntos pendientes se encontraba una propuesta para solicitar a las autoridades federales y estatales un diagnóstico técnico y operativo del Hospital IMSS-Bienestar de Arcelia, en Tierra Caliente, así como acciones para su rehabilitación, mantenimiento, equipamiento y abastecimiento de medicamentos.
El diputado priista Bulmaro Torres Berrum denunció que, antes de la sesión, le solicitaron retirar del orden del día el exhorto relacionado con ese hospital y posponer su discusión.
En su posicionamiento, la bancada del PRI sostuvo que la ausencia de Morena impidió abordar problemas que afectan directamente a las familias guerrerenses.
Además del caso de Arcelia, quedaron pendientes una reforma en materia de neurodesarrollo infantil; un exhorto para garantizar el tamiz neonatal ampliado con cobertura para 67 padecimientos, y otro para revisar las condiciones de las Caravanas de la Salud, particularmente el abastecimiento de medicamentos en la Montaña Alta y Costa Chica.
Los priistas también recordaron que el pasado 28 de octubre Morena votó en contra de otro exhorto que solicitaba garantizar el suministro de medicamentos en hospitales y centros de salud públicos del estado.
Jacko Badillo acusa decisión unilateral y autoritaria
En respuesta, el coordinador parlamentario de Morena, Joaquín Badillo Escamilla, rechazó que su bancada pretendiera obstaculizar los trabajos legislativos o impedir la discusión de asuntos relacionados con la salud.
Desde la sala José Francisco Ruiz Massieu, donde permanecían reunidos los legisladores morenistas, Badillo calificó como unilateral y autoritaria la determinación de la presidenta de la Mesa Directiva.
Explicó que 19 integrantes de su bancada participaban en una reunión previa para analizar los asuntos incluidos en el orden del día, una práctica que, aseguró, realizan habitualmente antes de ingresar al pleno.
“En ningún momento el grupo parlamentario estaba tratando de obstaculizar o no atender algún tema de ninguna índole”, sostuvo el legislador.
Badillo argumentó que la presidenta de la Mesa Directiva conocía la presencia de los diputados en las instalaciones del Congreso y debió permitir que concluyeran su reunión para incorporarse a la sesión.
Asimismo, acusó presiones de legisladores del PRI y PRD para provocar la suspensión de los trabajos parlamentarios.
En un pronunciamiento posterior, el Grupo Parlamentario de Morena aseguró que su postura respecto al exhorto sobre el hospital de Arcelia sería favorable, por lo que rechazó las acusaciones de que pretendía impedir su aprobación.
¿Qué establece la ley sobre el quórum?
El artículo 63 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo de Guerrero establece que las sesiones podrán iniciar únicamente cuando se declare el quórum, integrado por la mitad más uno de los miembros del Congreso.
En una Legislatura conformada por 46 diputados, se requiere la presencia de al menos 24 para iniciar los trabajos parlamentarios.
Por lo tanto, independientemente de las diferencias políticas entre las bancadas, los 21 legisladores registrados este miércoles no eran suficientes para instalar legalmente la sesión.
La legislación también contempla mecanismos de registro de asistencia y avisos para convocar a las diputadas y diputados al salón de sesiones.
Sin embargo, las declaraciones de Morena abrieron una nueva controversia sobre el tiempo de espera, la conducción de los trabajos parlamentarios y la responsabilidad de los legisladores de presentarse oportunamente al pleno.
La salud queda pendiente entre las disputas políticas
La confrontación ocurre en medio de señalamientos sobre las condiciones de hospitales, centros de salud y suministro de medicamentos en distintas regiones de Guerrero.
Mientras el PRI acusa a Morena de utilizar su mayoría para evitar la discusión de asuntos incómodos, los legisladores morenistas sostienen que la oposición pretende politizar problemas sensibles y responsabilizan a la Mesa Directiva por la suspensión.
El hecho concreto es que los cuatro dictámenes de salud no pudieron discutirse ni votarse este miércoles, a pesar de encontrarse programados para su revisión.
La sesión fue reprogramada para el martes 10 de noviembre, cuando el Congreso deberá retomar los trabajos pendientes.
La controversia deja abierta una discusión sobre el cumplimiento de las obligaciones legislativas, el respeto a los procedimientos parlamentarios y la responsabilidad de las distintas fuerzas políticas para garantizar que los asuntos de interés público sean atendidos sin quedar sujetos a sus confrontaciones internas.








