Como parte de los operativos coordinados para combatir a la delincuencia organizada en Acapulco, la Secretaría de Marina, en conjunto con autoridades de los tres órdenes de gobierno, informó el aseguramiento de 21 cámaras de videovigilancia instaladas de manera ilegal, conocidas como “cámaras parásitas”, utilizadas presuntamente por grupos delictivos para monitorear los movimientos de las fuerzas de seguridad.
Las acciones fueron realizadas durante el mes de junio por personal de la Fuerza de Tarea Escudo Componente Sable Acapulco.
En un primer operativo, desarrollado en la Unidad Habitacional El Coloso, elementos de la Marina, en coordinación con la Fiscalía General del Estado, Policía Estatal, DEFENSA y Guardia Nacional, aseguraron 13 cámaras, además de un arma corta, un cargador y nueve cartuchos útiles.
En una segunda intervención, llevada a cabo junto con la Guardia Nacional en el fraccionamiento Costa Azul, fueron retiradas ocho cámaras más.
Las autoridades señalaron que este tipo de equipos suelen colocarse de forma clandestina en postes, árboles o estructuras urbanas para vigilar la movilidad de las corporaciones de seguridad y facilitar actividades delictivas, por lo que su retiro representa un golpe a las capacidades de vigilancia de los grupos criminales.
Todo lo asegurado fue puesto a disposición de las autoridades ministeriales para las investigaciones correspondientes.








